|

Canciones en Español (Músicas em Espanhol)
 |
Mercedes Sosa |
Alfonsina Y El Mar Alfonsina e o Mar
Composición: Ariel Ramirez y Felix Luna
Album: Zamba para no morir
Año: 1968 |
|
Curiosidad: Alfonsina y el mar es una canción compuesta por los argentinos Ariel RamÃrez y Félix Luna, en homenaje a la poetisa de la misma nacionalidad Alfonsina Storni, que se suicidó, después de padecer cáncer terminal, en la madrugada de 25 de octubre de 1938, al adentrarse en el mar para ahogarse, en la playa La Perla de Mar del Plata. Aunque los biógrafos aseguran que saltó al agua desde una escollera, la leyenda es que Alfonsina se internó lentamente en el mar. Desde Mar del Plata, una semana antes, Alfonsina envÃa dos cartas: una a su hijo, Alejandro, y un "Poema de despedida"* al diario La Nación. Alfonsina y el mar es una canción muy popular en toda Hispanoamérica y España que ha sido interpretada por varios cantantes de renombre.
|
Por la blanda arena que lame el mar,
Su pequeña huella
no vuelve más
Un sendero solo
de pena y silencio llegó
Hasta el agua profunda,
un sendero solo
de penas mudas llegó
hasta la espuma.
Sabe Dios qué angustia
te acompañó
Qué dolores viejos
calló tu voz
Para recostarte
arrullada en el canto
de las caracolas marinas
La canción que canta
en el fondo oscuro del mar
La caracola.
(estribillo)
Te vas Alfonsina con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos
fuíste a buscar?
Una voz antigüa
de viento y de sal
te requiebra el alma
y la está llevando.
Y te vas hacia allá
como en sueños,
dormida, Alfonsina,
vestida de mar.
Cinco sirenitas
te llevarán,
Por caminos de algas
y de coral,
Y fosforescentes
caballos marinos harán
una ronda a tu lado.
Y los habitantes
del agua van a jugar
Pronto a tu lado.
Bájame la lámpara
un poco más
Déjame que duerma, nodriza, en paz
Y si llama él, no le digas que estoy
Dile que Alfonsina no vuelve
Y si llama él, no le digas nunca que estoy
Di que me he ido.
(estribillo)
Te vas Alfonsina con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos
fuíste a buscar?
Una voz antigüa
de viento y de sal
te requiebra el alma
y la está llevando.
Y te vas hacia allá
como en sueños,
dormida, Alfonsina,
vestida de mar.
|
Pela branda areia
que roça o mar
suas pequenas pegadas
não voltam mais.
Uma trilha só
de pena e silêncio chegou
até a água profunda.
Uma trilha só
de penas mudas
chegou
até a espuma.
Sabe Deus que angústia
te acompanhou!
Que dores velhas
calou tua voz
Para se recostar
acalentada no canto
dos caracóis marinhos.
A canção que canta
no fundo escuro do mar
O caracol.
(refrão)
Te vais, Alfonsina, cCom a tua solidão
Que poemas novos
tu foste buscar?
Uma voz antiga
de vento e de sal
balança a tua alma
e a está levando.
E você vai pra lá
como nos sonhos,
adormecida Alfonsina,
vestida de mar.
Cinco pequenas sereias
te levarão,
Por caminhos de algas
e de coral,
e fosforescentes
cavalos marinhos farão
uma ronda a teu lado.
E os habitantes
da água vão jogar
bem ao teu lado.
Abaixe a luz da lâmpada
um pouco mais
Me deixe dormir, minha ama, em paz
E se ele me chamar,
não lhe diga que eu estou
Diga que Alfonsina não volta
E se ele me chamar,
não lhe diga nunca
que eu estou
Diga que fui embora.
(refrão)
Te va(refrão)
Te vais, Alfonsina, cCom a tua solidão
Que poemas novos
tu foste buscar?
Uma voz antiga
de vento e de sal
balança a tua alma
e a está levando.
E você vai pra lá
como nos sonhos,
adormecida Alfonsina,
vestida de mar.
|
* Voy a dormir
Dientes de flores, cofia de rocÃo,Â
manos de hierbas, tú, nodriza fina,Â
tenme prestas las sábanas terrosasÂ
y el edredón de musgos escardados.Â
Voy a dormir, nodriza mÃa, acuéstame.Â
Ponme una lámpara a la cabecera;Â
una constelación; la que te guste;Â
todas son buenas; bájala un poquito.Â
Déjame sola:
oyes romper los brotes...Â
te acuna un pie celeste desde arribaÂ
y un pájaro te traza unos compasesÂ
para que olvides... Gracias.
Ah, un encargo:Â
si él llama nuevamente por teléfonoÂ
le dices que no insista, que he salido...
|
Vou dormir
Dentes de flores, cofia de sereno,
Mãos de ervas, tu ama-de-leite fina,
Deixa-me prontos os lençóis terrosos
E o edredom de musgos escardeados.
Vou dormir, ama-de-leite minha, deita-me.
Põe-me uma lâmpada à cabeceira;
Uma constelação; a que te agrade;
Todas são boas: abaixa um pouquinho.
Deixa-me sozinha:
ouves romper os brotos...
Te embala um pé celeste desde acima
E um pássaro te traça uns compassos.
Para que esqueças... obrigado.
Ah, um encargo:
Se ele chama novamente por telefone
Diz-lhe que não insista, que saÃ...
Tradução de Héctor Zanetti |
Alfonsina
Storni |
| |

|